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sábado, 31 de octubre de 2020

CUENTO DE HALLOWEEN

He terminado de leer mi libro, pienso que se a hecho demasiado tarde, apagaré la luz para irme a dormir.

Esta noche es fría, no es normal que en esta época Otoñal la noche sea tan fría, exhalo vapor de mi boca al respirar, mi cuerpo tiembla y lo tengo frío, como un tempano de hielo. Cuando me acuesto, observo la ventana, veo escarcha en el cristal, parece Navidad, pero no, no es Navidad...hoy es esa maldita noche de Halloween.

Un Fantasma me visitó ayer, un terrible y agonizante espíritu lleno de rencor y sufrimiento. Pensaba que era una pesadilla, pero no lo fue, aquel visitante era tan real, como lo soy yo, jamas podré olvidar su hedor a carne quemada, jamas podré olvidar aquel cuerpo carbonizado, acercándose a mi.

Según el Ente, esta noche me visitaran los guardianes de Halloween. Ellos son tres; Terror, Agonía y Tranquilidad. No sé que quieren de mi, eso no me lo dijo, solo me dijo que me prepare, eso si, no será nada bueno, me harán ver y sentir, todo el daño que hice en mi vida. El primero llegará a las Doce de la Noche, el Segundo llegará, a las dos de la madrugada y el tercero, justo antes del alba, a las Seis de la mañana. Miro el reloj que tengo en la pared de mi habitación, veo que son casi las Doce, pero aun no presiento nada extraño, solo este horrible frío, que ni mis mantas de pluma, es capaz de quitarme. Vuelvo a mirar el reloj, veo que la hora se acerca, el tiempo se hace lento, odio cuando el tiempo pasa de forma tan lenta, se vuelve...desesperante.

Pasaron varios minutos desde la ultima vez, que miré el reloj. Cuando quise volver a mirar la hora, la ventana se abrió de golpe, entrando un terrible viento gélido recorriendo mi cuerpo. Jamas había sentido un frío tan mortal. Pero lo peor vino luego, por que justo a mis pies allí estaba, sentado en mi cama, podía ver desde esa negra túnica, un pálido, pero azulado rostro, mirándome fijamente con esos ojos muertos. Entonces me dijo.

―Soy Terror, espíritu del miedo, Charls, te mostraré el Horror que les hiciste sentir a otros― su voz mostraba oscuridad.

―Jamás le hice daño a nadie― le dije con cierto nerviosismo.

―Ahora te mostraré el pasado de otro, de alguien a quien conoces muy bien―.

De repente, dejé mi habitación, mi cama, ―¿Estoy volando?― me pregunté con asombro. 

El espíritu me hizo recorrer toda la Ciudad volando, me sentía ágil, libre, capaz de todo, era maravilloso, hasta que…

―¿Donde estamos?― le pregunté con extrañeza.

―Estamos en la última noche de Vida de tu mejor amigo, Santiago― me dijo el espíritu.

No quería estar aquí, no quería verlo, sentí una gran pena por la muerte de mi amigo, pero sabía que tenía que ocurrir.

―No quiero ver esto― dije con lamento.

―No sólo lo verás ...También lo sentirás― me dijo el espíritu con un tono oscuro.

Entonces, dejé de volar, estaba dentro del cuerpo de mi amigo Santiago, reviviendo su última noche. Estoy corriendo, noto como me faltan las fuerzas, pero quiero seguir viviendo, debo seguir viviendo... Continuo corriendo sin parar, aunque me falte el aire, aunque me duelan las piernas y los brazos, pero no pararé, porque sé, que si lo hago, moriré.

Echo la vista atrás, puedo ver cómo una sombría figura me persigue, no soy capaz de esquivarla, no soy capaz de perderme en la noche, está lejos, pero aun así la siento cerca, muy cerca.

―¿Es este mi final?― me pregunto con miedo.

No, no puede ser mi final, si las fuerzas me fallan para correr, entonces lucharé y saldré victorioso, eso es lo que pienso. Maldición, estoy en el muelle, lejos de la Ciudad.

―¿Como he llegado tan lejos?― me pregunto extrañado.

Veo como el agua ondea, pero no puedo entretenerme, tengo que buscar donde esconderme. 

Comienzo a mirar a mis alrededores, pero no veo ningún lugar seguro…

―Espera, puedo ver algo ¡Si!―  Exclamé.

Veo un Coche aparcado, es el único lugar donde puedo esconderme, aprovecharé la oscuridad de la noche, si me escondo debajo, le será difícil encontrarme, entonces esperaré hasta que se despiste, y saldré corriendo, es la única manera que se me ocurre para despistarle.

Pero cuando llegué al coche y me agaché, sentí como aquella persona me agarraba del pie, di un grito atronador, pero nadie me escuchaba, no había nadie cerca para salvarme. Me giré, comencé a forcejear, pero no era capaz de liberarme. Intenté reconocer a mi ejecutor o ejecutora, pero no fui capaz, iba con un largo traje negro y una capucha de pico, con la cara tapada con un trozo de tela negra que le cubría todo el rostro.

―¿Quien eres?― Le pregunté.

Pero su única respuesta fue la puñalada que me dio en el cuello, intento gritar, pero siento que me ahogo con mi propia sangre. Quiero vivir, pero no, ya es tarde, siento como mi vida se apaga, siento mi alma abandonar mi cuerpo.

Ahora comienza arrastrarme ―¿Adonde me lleva?― me pregunto. 

Me esta cogiendo en brazos, siento su perfume...reconozco su perfume.

 ―No puede ser― Pensé con asombro.

Me tira al mar, el agua está fría, veo como la sangre que sale de mi cuello tiñe el agua del mar, Nunca imaginé morir ahogado, a decir verdad, nunca pensé en como sería mi muerte, nadie lo hace.

Por fin abandoné su cuerpo, estoy volando de nuevo. Terror, el espíritu del miedo, está a mi lado, observando el cuerpo sin vida de mi amigo Santiago, flotando en el mar.

―¿Por que me enseñas esto?― Pregunté con furia

―Aquí fue donde te perdiste― me dijo Terror, con su oscura voz.

―Santiago se merecía lo que le ocurrió, ¡violó a mi hermana y luego la asesinó!― Exclamé con furia ―¡Fui yo el traicionado, no el! Volví a exclamar con furia y cierto, rencor.

Pero de nada sirvieron mis palabras, el espíritu del tiempo pasado, se había ido, dejándome solo, en mi habitación.


Son casi las dos de la madrugada, el próximo espíritu vendrá pronto. Tengo miedo, estoy atemorizado, sé que vendrá, no me coge por sorpresa, pero aun así no puedo dejar de sentir temor por el. Oigo un extraño ruido acercarse a mi habitación, es… como si fuesen unas cadenas, si, alguien camina arrastrando unas cadenas. La puerta se acaba de abrir, veo como una sombra en el pasillo se va acercando cada vez mas, quedo mirando atento, como un niño esperando a Santa Claus, pero no viene a traerme un regalo.

―¿O tal vez si?― me pregunto.

Sigo escuchando esos extraños ruidos de cadenas, pero ahora es mucho peor, porque los acompaña un lamento, un llanto lleno de dolor, un llanto... agonizante.

Un extraño rostro se acaba de asomar por la puerta, solo puedo verle media cara, la otra mitad está tapada por el marco de la puerta. Aun así, lo veo claramente; un rostro blanquecino con las cuencas de los ojos vacías. Aquel ente comienza acercarse a mi, no suelta palabra alguna, solo ese agonizante llano...no necesito saber quien es.

―Agonía es tu nombre―… ―¿Verdad? espíritu del sufrimiento―

El ente me mira con sus vacíos ojos, de repente y sin darme tiempo a reaccionar, me agarra la cara y comienza apretarme fuertemente.

Abro los ojos, me veo sentado en una silla, comienzo a mirar a mis alrededores pero no veo nada que me resulte familiar, no conozco el lugar, es como una pequeña y oscura habitación. Sigo mirando, de repente, veo que en la habitación hay un espejo, comienzo a reflejarme en el, pero no es a mi quien veo en el reflejo, es otra persona, parece que vuelvo a vivir el ultimo momento de alguien.

  ―¿Donde estoy?― me pregunto con extrañeza.

Comienzo a forcejear, no puedo escapar, estoy atado con unas bridas, cuanto mas me muevo, mas me rasga la piel, duele, me duele mucho, pero debo seguir forcejeando, tengo la que escapar de este lugar,  si no lo hago, moriré.

―¡Que alguien me ayude! ―grito 

― por favor― grito con lamento.

Un fuerte dolor me viene desde el riñón derecho, me miro para ver que es, veo una grave herida, como si me hubieran clavado algo, noto que pierdo sangre, pero no parece que vaya a morir ahora por esta sangre, la herida esta recién hecha.

―¿Por que me ocurre esto?― me pregunto.

Escucho un ruido provenir de la puerta que hay frente a mi,  veo como la manilla voltea, ahora comienza abrirse, viene alguien, no reconozco a la persona, nunca le había visto.

―¿Quien eres?― Le pregunto con lamento ―¿Por que me haces esto― le pregunto con temor.

Pero no me responde, lo único que hace es silbar. Veo como se agacha, por fin podré verle la cara, ver el rostro de aquel que me tiene prisionero.

―¿Pero como es posible?― dije con asombro.

―No tiene rostro― dije con extrañeza.

Una cara vaciá me mira, parece ser, que está sonriendo. 

―¿Quien eres?― le pregunto.

Pero no me responde, no consigo reconocer a esta persona, no consigo entender que hago aquí.

Veo como se voltea tras de mi, noto como su mano se acerca hacía la miá, ahora comienzo a sentir un dolor insoportable, me acaba de arrancar un dedo, empiezo a gritar, no puedo soportarlo mas. Es un dolor muy fuerte. Ahora noto como la fría hoja de un cuchillo atraviesa la carne del tobillo, tocando mi hueso, noto como me esta rasgando por dentro, es un dolor insoportable.

―¿Por que sigo vivo?― me pregunto.

―Matame ya por favor― digo con un terrible sufrimiento.

No puedo mas, no puedo seguir soportando este terrible dolor, este terrible sufrimiento, no puedo seguir con esta Agonía sin final. 

De repente, regreso a mi habitación, miro a mis alrededores, pero no veo nada extraño. El tercer espíritu vendrá antes del Alba, me dijo aquel ente carbonizado.

Tranquilidad, Espíritu de la calma, me gusta como suena. Ya no siento frío, ya no siento temor, mi cuerpo esta calmado.

―¿Este es el poder de tranquilidad? ― pienso.

Una Extraña y anaranjada niebla entra por la puerta de mi habitación envolviendo mi cama, en otra circunstancia estaría atemorizado, pero no, no lo estoy, al contrario, la niebla tiene un aroma a dulce muy agradable, reconozco el olor, huele algodón de azúcar, me trae viejos y felices recuerdos.

Estaba con mi hermana pequeña en la feria, había muchísimas atracciones, era tan divertido. Nuestros padres iban con nosotros, papá ganó en el tiro al blanco, recuerdo que ganó dos veces de las quince veces que jugó, pero quería ganar a toda costa para regalarnos un peluche a cada uno de nosotros. Recuerdo que mi hermana y yo, estábamos desesperados, esperando a que papá terminara, queríamos montar en las atracciones. Para que nuestra espera se hiciera mas amena, nuestra madre nos trajo unos algodones de azúcar, uno para cada uno, estaban deliciosos...Espero esto no ocurrió.

Nunca fuimos a la feria con nuestros padres, ellos, nos abandonaron, nos dejaron huérfanos sin haber muerto.

―¿Por que me enseñas esto?― pregunto con incertidumbre.

―Todo esto es una mentira― digo con cierto tono de furia.

Siento como alguien me abraza, si, ha venido tranquilidad, el espíritu de la calma.

Estoy caminando por un hermoso prado lleno de Rosas lilas, son tan hermosas. Desde la lejanía, veo una figura acercarse, lleva una túnica de color azul, con unos bordes plateados. De repente y sin darme cuenta, la tengo justo frente a mi, la miro, pero no veo su rostro, lleva una capucha con forma de pico puesta en la cabeza.

―¿Quien eres?― le pregunto con extrañeza.

Entonces, aquel Ente me muestra su rostro.

―No puede ser― digo con asombro ―Katherin, hermana―.

Lloro de felicidad por volver a ver a mi hermana, nunca pensé que volvería a verla, desde aquel fatídico día.

―Soy tranquilidad, espíritu de la calma― me dice con su dulce voz.

Quiero abrazarla, lo intento, pero su cuerpo no es físico...noto como mis manos la atraviesan como si cortara el aire.

―No puedes tocarme, estoy muerta― me dijo con una pequeña sonrisa.

―Cierto, está muerta― pienso con lamento.

―¿Recuerdas cuando nuestros padres no llevaron a la feria?― me pregunta con una dulce sonrisa.

―No, ellos nunca nos llevaron a la feria―.

―Entonces lo olvidaste, entiendo― me dijo tranquilidad.

―No, nuestros padres nunca nos quisieron, nos abandonaron, no tengo ningún solo recuerdo feliz con ellos― le digo con lamento.

―¿Ah no?― me pregunta.

Veo como mi hermana alza sus brazos, entonces, me transporta a otro tiempo, a otra época, a una vida en la que yo, era feliz.

Estoy en la cocina, tengo ami madre, frente a mi, no quiero verla, odio verla sonreír.

―Tienes que hacerlo, mira su sonrisa― me dice la voz de mi hermana.

―Esa radiante sonrisa, es una sonrisa llena de maldad―.

―Este fue el día que nos llevaron a la feria― me dice la voz de mi hermana.

―El día que nos abandonaron― digo con lamento.

―Mamá se acerca a mi, me agarra de la mano y me lleva a buscarte―.

―Si, recuerdo que estaba en mi habitación, jugando con mis muñecas― me dijo la voz de mi 

hermana. con una gentil sonrisa.

De repente, estoy en la feria, con mi hermana menor y mis padres. 

Somos dos críos felices corriendo a las atracciones, recuerdo que recorrimos la feria entera, maravillando nos de tan mágico lugar.

Nos acercamos a uno de los puestos, había montones de peluches colgando, mi hermana y yo, queríamos uno de esos maravillosos peluches, pero solo se conseguían si alguno dábamos a la diana, con una escopeta. Nuestro padre sabía que, queríamos uno de esos peluches, entonces, con una sonrisa comenzó a disparar a la diana, recuerdo que no era capaz de darle, no tenía esperanzas de conseguir el peluche. Pero no me importaba, era tan divertido verlo fallar tantas veces, me reía mucho, solo era un niño.

Por fin, de muchos intentos, consiguió los peluches, fue el ultimo y el mejor rato, que pasamos los cuatro juntos.

Vuelvo a estar en el prado de rosas lilas, estoy frente a mi hermana, ella me mira con una relajada expresión.

―Este día nuestros padres se fueron, dejándonos solos en la feria― me dijo con su dulce voz.

―Jamás les perdonaré lo que hicieron, espero que lo hayan pagado― dije con furia.

Mi hermana me miró a los ojos, entonces volvió alzar los brazos.

Vuelvo a estar en otro lugar, es una casa, puedo percibir una gran tristeza dentro de ella. Empiezo a caminar, veo a muchas personas llorando.

―¿Por que lloran?― me pregunto con extrañeza.

Veo una larga mesa, en la mesa veo un ataúd abierto, me acerco y allí estaba ella, mi madre, muerta dentro del ataúd. No recuerdo haber estado en el entierro de mi madre, cuando me enteré de su muerte, sentí alegría, felicidad, me hubiera gustado verla, hay dentro, pero no quise venir, preferí que se fuera sin sentirme cerca de ella.

―Nuestra madre tenía cáncer, estaba muy avanzado, por eso nos abandonaron, ella no quería que viéramos como moría, por dentro y por fuera― me dijo mi hermana, con cierto lamento. 

―No quería que sufriéramos por su desdicha, por su maldición― me dijo con un serio tono.

―Eso es mentira, nos abandonaron porque no, nos querían― dije con furia.

Ahora estoy en otro lugar, donde la muerte está presente todos los días, Es un Hospital.

―¿por que me traes aquí?― pregunto con extrañeza.

―Los últimos años de vida de nuestros padres, lo pasaban aquí en su mayoría― me dijo mi hermana.

―Si hubiésemos estado con ellos nos sabríamos sentido igual de abandonados, pero llenos de tristeza, por saber que la vida de nuestra madre se apagaba día tras día―. Dijo mi hermana, con lamento.

―Nuestra madre deseaba que estuviésemos a su lado, pero el único que siempre estuvo con ella, fue nuestro padre―. Me dijo con lamento.

―Yo...no sabía esto, sabía que nuestra madre murió de cáncer, pero no que lo acarreó durante casi toda su vida― dije con lamento.

―Ellos nunca nos abandonaron, iban todos los días a vernos; al colegio, al instituto, incluso en nuestra adultez estuvieron presentes, vigilando que estuviésemos bien― dijo con una sonrisa.

Vuelvo a cambiar de lugar, parece una casa pequeña, con una sola habitación, está todo oscuro, deprimente, siento mucho dolor aquí dentro.

―¿Donde estoy?― pregunto con incertidumbre

―Es la actual casa de nuestros padres, cuando mamá murió, padre sintió una gran tristeza y desolación, se había quedado solo, no tenía ni a sus hijos para consolarlo―. Dijo mi hermana con lamento.

―Podrían habernos tenido si no hubiesen sido egoístas― dije con cierta furia.

―Fueron egoístas, cierto, pero pensaron que era lo mejor para nosotros y se equivocaron―. Dijo mi hermana con lamento.

Vuelvo a estar en el prado de Rosas lilas, estoy junto a mi hermana, pero ya no siento la paz que antes sentía.

―¿Sientes paz al saber que nuestros padres pagaron por su error?― preguntó mi hermana con su dulce voz.

―No― le respondo con lamento.

―¿Entonces como te sientes? ―preguntó mi hermana.

―Me siento lleno, pero de tristeza, no conocía los últimos momentos de nuestros padres, nunca supe que nos tuvieron tan presentes en sus últimos días― dije con un llanto.

―Es cierto que nuestros padres nos abandonaron, nos llenaron de dolor y tristeza, tuvimos el cariño de nuestros tíos, pero no era suficiente, tu aun necesitabas algo mas, sentirte bien, eliminar ese rencor que te oscureció ― dijo mi hermana con su dulce voz.

―Primero, acabaste con la vida de tu mejor amigo, lo hiciste por venganza, pero desde hacía tiempo no te sentías tan bien, contigo mismo y buscaste ese sentimiento, en otras personas, pero ya no era lo mismo, asesinaste a muchos, pero con ninguno conseguiste la paz, que conseguiste al matar a Santiago ―. Dijo mi hermana con cierta seriedad.

―Santiago se merecía morir por lo que te hizo― dije con furia.

―Y esa fue tu paz, el haber cumplido con tu venganza, tenías que haberlo dejado hay, pero no, querías mas, y ahora tendrás que pagar por tu error, como pagaron nuestros padres― dijo mi hermana con seriedad.

―¿Que quieres decir?― pregunté con incertidumbre.

―Ahora mismo te encuentras en tu lecho de muerte, tus días llegaron a su fin, la hermana de Santiago, acabó contigo anoche, clavándote un puñal en el corazón mientras dormías, tu alma pagará el precio de tantas vidas inocentes― dijo con lamento.

―¿he muerto?― pregunté con incertidumbre.

―Si hermano, estas muerto, pero no te preocupes, te reencarnaras, pero todas las vidas que vivirás estarán llenas de dolor― después de esas palabras, mi hermana se desvaneció, dejándome en un espacio vacío, oscuro.

Cometí muchos errores, acabé con vidas inocentes, al principio me sentí bien, muy bien, había vengado el sufrimiento y la muerte de mi hermana, pero necesitaba mas. No sabía que aquello me llevaría a una espiral llena de sangre, no era consciente del dolor que le causaba a muchas personas. Ahora estoy pagando por ello, pero...¿sabéis qué? Por primera vez, en mucho tiempo, me siento bien.


                                Fin.


                                                               Oscar M. Anton









La presente nota informa que sobre la obra y/o prestación titulada "Cuento de Halloween", registrada el 31-oct-2020 12:54 UTC con código

2010315766391, en el Registro de Propiedad Intelectual de Safe Creative

jueves, 8 de octubre de 2020

Hotel Ilusión**** Capitulo 4



 
Capitulo 4: Revelaciones.

Dilan se agachó y agarró el cuaderno, entonces descubrió que aquel cuaderno, era una especie de Diario, donde Rodrigó escribió todo lo que había descubierto del Hotel, la verdad que lleva años escondida, en el pudo leerse que ocurrió realmente en el Hotel Ilusión.

Varios Años atrás.

Todo iba ser un día de trabajo como otro cualquiera, era un mes de Agosto, había días muy buenos, pero siempre había alguien mas estrésado que los demás y ese alguien, estrésaba al resto, eso es como una fruta podrida, pero solo ocurre si dejas que la persona estrésada, te influya a ti también. En el sector de la Hostelería te influye y mucho, aun que lo intentes evitar, siempre acaba influyendo te, porque, tus capacidades mentales no son dignas para aguantar a otra persona. En este Hotel el estrés volvió loco a varios trabajadores, entre los trabajadores del Hotel ya no había ninguna luz de amistad, ni compañerismo, lo que se era antes un "buenos días" ahora es "menudo Gilipollas" "bastardo ojalá te mueras", esas eran las palabras mas suaves que salían de su boca.

Pero había un Camarero y un cocinero que se llevaban genial con los demás, ellos no dejaban que los "malhumorados", como ellos les llamaba, les influyera.
Tanto él cocinero como él camarero hacían su trabajo con normalidad, sin querer demostrar ser mas que los demás y sin querer ser menos.
Pero no todos eran iguales, había un pequeño grupo al que llegaron al extremo de la locura, ya no distinguían el mal, sus almas se habían podrido, este pequeño grupo estaba formado por algunos camareros y cocineros.

Todos ellos estaban hasta las narices del trato que tenían en sus horas laborales, la culpa no era de sus jefes, ni de sus compañeros, si no, los clientes, siempre, en cada uno de estos sitios hay varios clientes irrespetuosos que tratan al empleado muy mal, llegando incluso a palabras ofensivas o agresivas.
Pues este grupo de trabajadores planearon el mayor asesinato de todos los tiempos, un crimen que pasaría a la historia.
Su plan fue envenenar tanto la comida, como las bebidas, podían hacerlo sin que nadie culpara a uno o, al otro, la comida y las bebidas estaban al alcance de cualquier empleado ¿Quien podría decir que no fue uno de animación? digamos, no hay una vigilancia muy estricta, sería muy fácil acabar con todos a la vez. Él plan se puso en marcha, uno de los cocineros envenenó la comida de los clientes y del comedor del personal, mientras, otro de ellos se encargó de envenenar las bebidas.

Una vez llegada la hora del almuerzo, los clientes entraron al Bufett, se sirvieron sus platos, y comenzaron a comer, todos estaban disfrutando de un hermoso almuerzo, unos en familia, otros en amigos y otros, con sus parejas.
Mientras, en otra parte del Hotel, varios empleados se encontraban comiendo y hablando entre ellos, unos riendo y otros...no tanto.

En un momento, lo que eran risas y alegrías, se convirtió en un festival de gritos y sufrimientos, los clientes y empleados comenzaron a vomitar sangre por sus bocas... No podían soportar el dolor, la garganta les ardía, era como si hubiesen tragado ácido.
Muchos camareros estaba asustados de lo que estaban viendo, otros intentaron escapar, pero no pudieron, el hotel estaba completamente cerrado, no había una vía de escape y de haberla...no les daría tiempo a encontrarla.
otro grupo de camareros estaban justo allí, de pies en el Bufett, observando como todos  se ahogaban en su propia sangre.
pasado un rato, pudo verse como un grupo de camareros sacaron unos afilados cuchillos y se acercaron a quienes todavía seguían, moribundos en el suelo, pero con vida, entonces comenzaron a degollarlos a todos.
Mientras tanto en la cocina, uno de los cocineros empujó a otro justo dentro del horno y comenzó asarlo vivo, a una temperatura de 240 grados, el cuerpo quedó asándose vivo durante casi Tres horas.

Alguien alertó a las autoridades de lo que estaba ocurriendo, cuando acudieron y se encontraron con aquel infernal paraíso, lo único que supieron hacer fue, sacar sus armas y acabar con la vida de los ejecutores y con el sufrimiento, de las victimas.
Las autoridades no investigaron mucho sobre lo ocurrido, encontraron veneno en las comidas, y bebidas dedujeron que había sido un simple cocinero y camarero, los causantes la masacre.

Esta es la verdadera historia del Asesinato a gran escala del Hotel Ilusión y el motivo por el que tantas Almas deambulan por sus pasillos, Almas que no diferencian del bien y del mal, Almas sin uso de razón, que para ellos, acabar contigo, es un juego.

No sé cuanto mas tiempo me queda de vida, una vez entrado aquí noté la maldad en el ambiente, este mismo hotel se encuentra entre dos mundos, las personas solo pueden ver la fachada desde fuera, pero una vez entras a través de sus puertas, estás entrando en el Limbo, un mundo donde los muertos caminan y no se rige por ninguna ley.
Si alguien encuentra este cuaderno, significará que yo, ya no estoy con vida, le pido por favor, si logra escapar de aquí, saque a la luz la verdad sobre la masacre del hotel Ilusión.

Continuara...

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Hotel ilusión**** Capitulo 3



 Capitulo 3: Tour por el Hotel Ilusión.

Los tres amigos ya reunidos decidieron que era hora de escapar del escabroso lugar, querían investigar sobre la leyenda que se contaba de aquel Hotel, pero descubrieron que la realidad era mas horripilante que la misma leyenda.

Los chicos se encontraban en el salón del restaurante Bufet
 del hotel, el sitio les parecía extraño ya que, se notaba los años que habían pasado por encima y su dejadez, pero estaba todo perfectamente colocado, no parecía que nadie se hubiera llevado nada o destrozado, cada mesa, cada silla, estaba en su sitio. Pero no había tiempo de extrañarse, tenían que salir de allí deprisa, no querían mas sorpresas, no querían mas encuentros con aquellos que deberían haber dejado este mundo. Los tres amigos comenzaron a caminar en dirección a la salida del Bufet restaurante, era el camino mas corto para salir del Hotel, pero no, una vez llegaron a la puerta, descubrieron que no podían salir de allí tan fácilmente.

Justamente al lado de la puerta de la puerta, había un mostrador, en dicho mostrador había un Camarero, aquel Camarero no debería de estar allí, puesto que, todos los empleados murieron. Pero ahí estaba, lo veían claramente, era un joven de unos Veinticinco años de edad, con un negro pelo que resaltaba sobre su pálida piel, desde su rostro le sobresalían las venas de la cara, pero lo que mas llamó la atención de los jóvenes fueron sus ojos, sus pupilas eran de color gris, un gris muerto, sin brillo y una fija mirada.

El Camarero les sonrío y dijo: - Hola ¿mesa para tres?

Los tres amigos quedaron mirando muy fijamente al Camarero, no le quitaban ojo, no sabían como reaccionar hacia tal aparición.

El Camarero les dijo: - Por favor señores, hay mas personas esperando -.

Efectivamente, justo en la puerta de entrada y salida del Bufet Restaurante, había una fila de personas, de clientes ya muertos, todos esperando su turno para entrar al restaurante y volver a vivir su ultimo día.
Los chicos no estaban dispuestos a quedarse allí, rodeados de fantasmas, entonces Darian comenzó a darle patadas a la puerta para que abriera, pero no daba resultado, entonces fue cuando una Camarera se acercó a los chicos y les dijo:

Camarera: - Oye, oye, tened no tratéis así a la puerta, con lo fácil que es voltear la manilla -.

Entonces la Camarera agarró la manilla de la puerta y la volteó para abrirla, una vez la puerta abierta, la camarera dijo: - ¿veis? - Con una placida sonrisa.

Los Jóvenes aprovecharon que la puerta estaba abierta para escapar de aquel Restaurante, comenzaron a correr hasta, que llegaron a la recepción del Hotel. Justo allí les estaba esperando el recepcionista quien, les atendió muy educadamente.

Recepcionista: - ¿Donde creéis que vais? una vez que habéis entrado, no podréis salir -.

Carlos, Darian y Dilan quedaron mirando al recepcionista, muy atentos a sus palabras.
El Recepcionista dijo: - Este es hogar de las almas, el Castillo de los inmortales, una vez que entras, es para quedarte -.

Carlos dijo: - No vamos a quedarnos, nosotros seguimos vivos -.
El Recepcionista dijo: - ¿Estas seguro de eso? 
Carlos le dijo: - Si - con un serio tono.
El Recepcionista dijo: - Queráis o no, aquí yaceréis -. Entonces, en su rostro dibujó una sombría sonrisa.

Cuando los chicos se dispusieron a dirigirse hacia la salida, un grupo de trabajadores del Hotel se pusieron frente a ella, Camareros, Cocineros, Camareras de pisos, Animadores, Recepcionistas...quedaron esperando a que los jóvenes intentaran cruzar aquellas puertas.

Entonces desde arriba de una de las escaleras que llevaban hacia las habitaciones, escucharon una voz masculina que decía: -Por aquí, lo tienen totalmente prohibido, subid -.
La voz no sonaba fantasmal, era muy realista, era como si de una persona física estuviera allí con ellos en ese mismo momento. Los chicos no tuvieron mas remedio que confiar en aquella voz, así que subieron rápidamente la escalera buscando la persona que les había hablado.

Una vez llegaron, justamente en medio del pasillo se encontraron un hombre de unos Cuarenta años, era bastante intimidan te, tenía una seria mirada y era de complexión fuerte, pero los chicos al pensar que era la única persona viva que había en el hotel, no tuvieron mas remedio que confiar en él. Aquel hombre les hizo un gesto con el dedo indice, indicando a los chicos que le siguieran.
Los jóvenes se acercaron al hombre y Dilan le preguntó.

Dilan: - ¿Podemos confiar en ti?

El hombre dibujo una sencilla sonrisa en la cara, en ese momento les mostró a los chicos calma y tranquilidad, pero sobre todo les mostró pura confianza.
Los chicos supieron enseguida que podían seguirlo, que precisaban de su ayuda para sobrevivir al Hotel.

Mientras caminaban por el largo pasillo de habitaciones, podían ver antiguos clientes caminar por ellos, salir y entrar de las habitaciones, otros corrían como si huyeran de algo, y otros, con rostros sádicos, manchados de sangre.
El hombre les puso la mano en frente de los chicos para tranquilizarlos, pero de nada sirvió, caminar entre tantas almas por el mismo pasillo, atemoriza y mucho.

Mientras caminaba el hombre comenzó contarles su historia.

Su Nombre es Rodrigo, era un investigador paranormal, viajaba por todo el País investigando lugares que supuesta mente estaban encantados, Casa, Fábricas, Castillos, Hospitales...en este caso, era su primer Hotel.

Los chicos quedaron muy atentos a la historia que Rodrigo les contó, estaban tan atentos que sin darse cuenta, llegaron al final del pasillo de habitaciones, lo que allí había los dejaría sin palabras, justamente en el suelo, tumbado con la espalda hacía la pared había un cuerpo humano, era el cuerpo de Rodrigo, el mismo hombre que les hizo subir hasta este mismo pasillo, ese mismo hombre los atrajo hacia su propio cadáver. La imagen que tenían enfrente era atemorizan te, en el suelo el cuerpo de Rodrigo y justo al lado, su fantasma.

Rodrigo les señaló hacía su cuerpo, su intención siempre fue que se hicieran con un cuaderno que él, llevaba en vida, donde dejo anotaciones de todo lo que había descubierto en el Hotel.

Continuara...





viernes, 18 de septiembre de 2020

HOTEL ILUSIÓN **** Un mundo maravilloso capitulo 2



Capitulo 2: Juegos en la Piscina
 Dilan y Darian llegaron al salón Comedor del Hotel, el salón era enorme, rodeado de paredes de cristal, en dos de las paredes había unas puertas correderas, una de ellas daba a una terraza que se usaba para sentar a los clientes fumadores, otra de las puertas daba a la piscina del Hotel.
Ambos chicos frenaron su huida una que entraron en aquel salón comedor, Dilan se retiró su mascarilla de la boca y comenzó a respirar fuertemente impulsado por el miedo, de lo que acaba de ver. Darían le apoyó la mano en la espalda y le preguntó con cierta preocupación:
 - ¿Estas bien? -
Dilan lo miró y le dijo:
 - Si...es solo -
y con una voz entre cortada le dijo:
-  Por cierto ¿Donde está Carlos? -
Darian le respondió: -No lo sé, seguro que aquel ser lo atrapó -
Dilan miró al suelo preocupado y dijo: - espero que haya logrado escapar -.

Los chicos comenzaron a caminar por el salón, cerca del Buffet, donde los cocinero ponían la comida, para que los clientes se sirvieran, entonces escucharon un grupo de voces que provenían de cerca, pero a la vez se oían lejos, el sonido era como gritos con eco. Los chicos comenzaron a mirar a sus alrededores, asustados, buscando el lugar de donde provenían las voces.
Voces: - Eso, así, así, muy bien -.
Voces: - Vamos mas energía, venga -.

Los dos amigos comenzaron acercarse en dirección a la piscina, cuanto mas se acercaban, mas claro era el sonido de las voces, una vez llegaron a la piscina, las voces cesaron, no se escuchaba nada, pero aquel paisaje era aterrador, era oscuro, es como si de repente hubiese anochecido, aun sabiendo ellos, que entraron en el Hotel, no pasando mucho del medio día.
Se acercaron al borde de una vacía piscina, estaban asustados, pero aun les quedaba valentía para seguir inspeccionando el lugar, decidieron documentar todo lo que estaba ocurriendo, pero la cámara que usaban, la tenía Carlos y su amigo, no estaba con ellos, entonces Dilan sacó su teléfono móvil para usar su cámara.
Los chicos comenzaron a grabar todo el paisaje, Darian mostró a la cámara la hora correcta del día, el reloj de Darían señalaba las Cinco de la tarde, una hora en la que el sol, seguía puesto, en ese momento Darian dijo:
- ¿como es posible que sea de noche? parece que, aquí dentro el tiempo es distinto -

Pero justamente en ese momento, les aterró un sonido proveniente de la piscina, echaron un vistazo aquel vació agujero y pudieron ver como un rojo liquido provenía del suelo, llenando toda la piscina, era como si la piscina se estuviese llenando de sangre, del impacto de la imagen, ambos chicos cayeron al suelo, rápidamente se levantaron e intentaron escapar de aquel lugar, pero las puertas correderas, la única vía de escape, se cerraron, trillando una de las muñecas de la mano de Dilan, el dolor era insoportable, pero cuando el Joven vio lo que de aquella piscina salía, se olvidó del dolor de su muñeca.
Unas sombrías figuras humanas comenzaron a emerger de la sangre que cubría toda la piscina.

Aquellas figuras comenzaron acercarse a los chicos, Darían comenzó a forcejear la puerta, intentando abrirla, el esfuerzo era inútil, las puertas eran inamovibles, aquellas figuras cada vez se acercaban mas a los dos Jóvenes, el temor envolvía todo sus cuerpos, Darian, con grandes patadas, comenzó a golpear el cristal de la puerta, pero, también fue inútil, el cristal no se rompía, entonces, solo podían esperar a que llegara el momento de su muerte. No podían asimilar lo que estaban viviendo, no querían morir sin intentar sobrevivir, pero todas sus alternativas se habían desvanecido.
Parecía que viviesen una pesadilla, una visión de una mente enfermiza, pero no, era muy real.

La figuras sombrías se acercaron a los jóvenes, entonces, todas las sombrías figuras rodearon a los jóvenes, agarrándose de las manos unas con otras, una voz que provenía de una de las sombrías figuras dijo:
Voz: - vamos, venid con nosotros, vamos a pasarlo ¡genial! - exclamó la sombría figura.
Entonces, justamente en ese momento, sin ninguna esperanza de sobrevivir, la suerte sonrió a los chicos por un instante, la puerta corredera se abrió pudiendo los Jóvenes escapar rápidamente.
Una vez salieron de allí, rápidamente cerraron la puerta, cuando volvieron a mirar por el cristal, todo estaba como hacia unos minutos, la piscina vacía y un oscuro paisaje desolado.

Una voz muy conocida les habló diciéndoles: 
Voz: - ¿estáis los dos bien? -
Los dos amigos miraron hacia atrás, era su amigo Carlos quien los había salvado, el amigo que creyeron que jamas volverían a ver, al que dejaron atrás en la huida de la cocina, estaba frente a ellos, vivo y a salvo.


Continuara....


viernes, 11 de septiembre de 2020

HOTEL ILUSIÓN **** Un mundo maravilloso


 


Capitulo 1: Bienvenidos al Hotel Ilusión
 
En un pequeño pueblo turístico, existe un Hotel donde ocurrió uno de los mayores asesinatos en la historia.
Era un Hotel de Cuatro estrellas que, vendían unos servicios de mediana calidad a unos precios bastante asequibles, cada año tenían muchísimos clientes, turistas que venían de varias partes de Europa y del mundo, solo para hospedarse en el.

Pero aquel Hotel pecaba de los mismo, mucho trabajo, pero poco personal, sus empleados comenzaban las temporadas de verano muy contentos, felices de poder volver a trabajar, de llevarse el sustento a sus casas otra vez. Pero a medida que pasaban los meses, cada vez eran mas los que se agobiaban por culpa de todo el trabajo que se les acumulaba y la poca ayuda que tenían.
Los jefes de cada departamento sabían las condiciones laborales de sus empleados, intentaban hacer que la temporada fuese mas amena para ellos, pero cuando conseguían respirar un poco, venia una nueva calamidad para todos.

En efecto mi querido compañero, te hablo del Hotel Ilusión, el mismo en el que trabajamos ,o hemos trabajado codo con codo.

Esta historia seguro que no la conoces, pero ocurrió hace varios años, entre todos los empleados hubo dos que, por culpa del estrés acumulado o de cualquier enfermedad mental que ambos pudieran tener, cometieron la mayor locura que una persona pueda cometer.
Un día, ambos envenenaron toda la comida y las bebidas que servían en el hotel, dejando a mas de mil victimas mortales en menos de una hora, todo ello influyó en el que el hotel, hoy día, es un hotel encantado, lleno de almas atormentadas que caminan por su interior, almas que ya no saben diferenciar entre el bien, o el mal.
muchos son los visitantes que van al Hotel, ya no son turistas, si no curiosos o investigadores paranormales, que una vez entran ya no salen.

En este caso les tocó a un grupo de amigos que fueron a grabar un documental para su canal de Youtube.
ellos eran tres chicos de unos veinte años de edad, muy curiosos con el tema de lo paranormal, tanto que llegaron hacer varios rituales para comunicarse con habitantes del mundo desconocido.
Nunca recibieron su merecido castigo por perturbar el descanso de aquellos que nos dejaron, pero esta vez, sería diferente.

Sus nombres eran; Dilan, Darían y Carlos. Un día mientras cenaban en un Burguer King se les ocurrió la genial idea de visitar el Hotel Ilusión, cuyo Hotel guarda la fatal historia que ya mencioné antes, esperaban encontrar un buen material para su canal y vaya si lo encontraron.

Pasaron los días y los tres amigos llegaron aquel Hotel, desde fuera podían ver lo vació que estaba, lo viejo y arruinado que había quedado, pero no destrozado, su apariencia solo era descuidada por el paso del tiempo.
Una vez entraron, comenzaron a notar las malas vibraciones de su interior, Dilan, que sería el camarógrafo del grupo, sacó su teléfono móvil y se dispuso a grabar el interior del Hotel, plasmando en su pequeña pantalla cada pared, cada rincón, cada pasillo, no dejando escapar ningún detalle.

Carlos y Darían eran la imagen de su programa, ellos salían en los vídeos contando las historias o leyendas de los lugares que visitaban.
Mientras ambos hablaban de los sucesos del Hotel, un sonido los alarmó, era un extraño sonido que provenía del Lobby del hotel, pareciera que algo, o alguien se hubiese caído, desde uno de los pisos que había mas arriba.
Los tres amigos se sorprendieron al escuchar ese sonido, se acercaron al lugar de donde provenía, pero no había nada, no había rastro alguno de que algo haya caído.

Carlos dijo: - Este Hotel es espeluznante - con una voz entre cortada.
Dilan dijo: - Lo que ocurrió en este lugar si que es espeluznante, nunca en ningún otro sitio hubo un asesinato tan grande como el que hubo aquí -.
Darían se acercó a sus amigos y dijo: - Dejad el misterio para el vídeo, sigamos adelante -.

Los tres amigos caminando, llegaron a la cocina del hotel, la cocina era inmensa, con muchas pequeñas secciones donde se trabajaba por separado para sacar un menú de distintos platos diarios.
Los tres amigos comenzaron a inspeccionar aquella cocina, Dilan con cámara en mano, iba grabando a medida que iba caminando, pero cuando dirigió su cámara del Móvil al horno en su pantalla aprecio una terrible imagen, pudo apreciar claramente como un hombre era asado dentro de ese horno, aquel hombre estaba golpeando el cristal de la puerta, la imagen solo duró un par de segundos, pero fue suficientemente clara para Dilan.

Cuando la pantalla de su móvil volvió a la normalidad Dilan, dio un pequeño grito, sus otros dos amigos le preguntaron que le ocurría, pero Dilan no daba crédito a lo que acababa de ver.
Comenzó a explicarles a sus amigos lo que había visto, a describirles la imagen que había aparecido en su teléfono móvil, los amigos no podían creer las palabras de Dilan, pero ya habían vivido demasiadas cosas juntos como para no tomárselas en serio, entonces se propusieron a mirar la grabación, pero no había nada grabado. En ese mismo instante, unos golpes los alarmó, los tres chicos miraron hacía el horno que era donde provenía el sonido, entonces de repente, donde antes no había nadie, se encontraron con un hombre, con la piel asada, queriendo salir de allí, su rostro era atemorizante, lleno de miedo, angustia y dolor, los tres amigos quedaron petrificados, sin saber como reaccionar, de repente la puerta del horno se abrió y aquel hombre que había en su interior cayó al suelo, justo a los pies de los tres chicos.

Aquel hombre con la piel casi despellejada por el calor que el horno desprendía, comenzó a levantarse del suelo, partes de su piel caían por cada movimiento que el hacía, los tres amigos pudieron reaccionar, pero cuando se dispusieron ha correr, solo dos de ellos pudieron escapar, aquel ser había atrapado entre sus brazos a Carlos, no dejando que escapara, apretándole fuertemente contra su cuerpo y haciéndole sentir el mismo calor, que sintió el, antes de morir.

continuara....




viernes, 21 de agosto de 2020

NOCHE SIN DORMIR

 
¿Quien eres? ¿Por que estas aquí?...mirándome fijamente...No puedo moverme, no puedo gritar...solo puedo ver tu sombría silueta, tus enormes ojos brillantes, un rostro sin expresión...

Cada noche es igual, la misma sombra, parada frente a mi cama, con unos delgados brazos, una silueta que no puedo distinguir en la oscuridad de mi habitación.

Cada noche es lo mismo, aquel ser evitando que pueda moverme, haciéndome tragar mis gritos, haciéndome tragar el miedo que siento al verlo... quieto.

Cada noche me hago la misma pregunta ¿Sera esta mi ultima noche? pero no obtengo respuesta, parece un demonio que viene a castigarme por los pecados que he cometido...pero...¿Por que a mi? todos cometemos pecados ¿Por que debo ser el único castigado?...No, seguro habrá mas victimas, victimas en silencio, victimas que no pueden contarles a nadie lo que están viviendo por que los tomarían por locos, igual que a mi, cuando quise explicar lo que ocurre, cuando quise pedir ayuda, pero solo recibí risas y burlas.

aveces veo que desaparece, pero segundos después aparece encima de mi, mirándome con esos ojos brillantes, agarrándome fuertemente las muñecas de las manos.

Cada noche es lo mismo.

PANDEMIA



 Año 2020, en Octubre tuvo lugar un virus que rápidamente era contagiado, no existía cura, no existía vacuna, no existía nada para salvar a la población humana, de esa fatal enfermedad.

miles de personas murieron por causa del virus, otros apenas sintieron un simple catarro y muchos otros no sentían nada. Estos últimos, eran los peligrosos, lo peores portadores, los que caminaban esparciendo el virus al resto de la población sin percatarse de lo que hacían.

Los grandes lideres mundiales, pusieron a la población en Cuarentena, nos prohibieron salir de nuestras casas para mantenernos a salvo del virus y así también poder proteger a otras personas.

el tiempo que duró el confinamiento la propagación disminuyó, las bajas mortales cayeron, hubo menos infectados.

Los lideres creyeron que habíamos vencido al virus, pero no, aquel diminuto ser, invisible al ojo humano, era un gigante difícil de matar.

Se levantó la cuarentena, las personas nos alegramos de poder volver a nuestra vida normal, a nuestros trabajos, abrazar a nuestros seres queridos, por fin podríamos hacer todo lo que hacíamos antes de la propagación.

Pero el humano siempre peca de idiotez, nunca pudimos asimilar que jamas volveríamos a nuestra vida normal, hicimos caso omiso a las advertencias de los expertos, fuimos a discotecas, a las playas, a los bares, de vacaciones a otras ciudades.

Sin darnos cuenta, volvimos a esparcir el virus por todos los rincones del mundo, intentamos volver a frenarlo, pero nuestros esfuerzos fueron inútiles ahora teníamos que luchar, no solo contra el virus, si no, contra un grupo de individuos que no les importaba nada que el mundo fuese destruido, un grupo de egoístas... que no creían en la existencia del virus, aun viendo lo ocurrido, con sus propios ojos.

Es el años 2035, el 70% de los humanos murieron por aquella enfermedad, el 30% restante, viven de lo poco que nos queda, sin apenas comida, sin recursos medicinales, sin un hogar al que volver...separados del resto de la población, con miedo de verse, de acercarse entre ellos, de poder abrazarse, pero ya es tarde, nunca volveremos a ser aquellos que fuimos.

viernes, 7 de agosto de 2020

EL ASCENSOR

 Una Joven chica llega a su edificio después de un duro día de trabajo en un PUB de la Ciudad.
cada día hacía la misma rutina, se despertaba, pasaba el día en casa estudiando y luego, por las noches iba a trabajar hasta altas horas de la madrugada.
Pero Una de las Noches, cuando cogió el ascensor del edificio donde vivía, no salió de allí hasta que la encontraron con el cuello retorcido, de tal forma que su cara estaba mirando a sus espaldas, las articulaciones de las piernas y brazos, incluyendo muñecas, estaban rotas, destrozadas, como si sus huesos se hubiesen convertido en polvo. 

Esa Noche era como una noche mas de su vida, servia copas en un PUB de un pueblo turístico llamado La Antilla, muchos van allí de vacaciones, pero otros van para trabajar en sus restaurantes u hoteles.
Cuando terminó de trabajar se dirigió seguidamente a su casa, unas amigas le dijeron para tomar algo, pero Laura, que así se llamaba, estaba reventada de una dura noche detras de la barra del PUB, entonces rechazó la invitación y se fue directa a su casa, nadie podría imaginarse como la encontrarían al día siguiente.

Entró en el edificio donde tenía un piso rentado y llamó al ascensor para subir a su piso. Una vez entró, pulsó el botón 4-C y el Ascensor comenzó a subir con normalidad, hasta que de pronto todas las luces se apagaron y el ascensor quedó quieto, parado entre dos pisos. 
Laura comenzó a ponerse nerviosa, ella no era claustrofobica, pero tampoco le parecía normal lo ocurrido y menos aun cuando las luces del Ascensor volvieron a encenderse.

La joven camarera comenzó a pulsar el botón de la campana, aquel que sirve para pedir ayuda cuando un ascensor se queda bloqueado en su pequeño recorrido, pero el botón no funcionaba, no sonaba ninguna alarma, nadie respondía en el altavoz del Ascensor, era eso, lo que la tenía nerviosa.

De repente dijo: - Voy a mantener la calma, seguro que en poco tiempo pasará -. Y comenzó a respirar profundamente para relajar los nervios. De repente, siente como una mano que provenía de atrás, la tira de su coleta, Laura pegó un enorme grito, en ese momento no pudo mantener la calma, que el Ascensor se parase, podía ser normal, nos ha pasado a todos, pero que alguien le pegue un tirón en su coleta, estando ella sola, no, eso ya no era normal.

Comenzó a tocarse la coleta por si se hubiese enganchado con algo, pero no, no había nada con que engancharse, detrás de ella solo había un espejo. Extrañada de lo ocurrido, se volvió frente as la puerta del Ascensor y sacó su teléfono móvil, marcó el (911) para pedir ayuda, numero de emergencias en España, pero una vez marcado el numero, de repente la pantalla de su teléfono se puso negra, como si la pantalla estuviese apagada y el rostro de una mujer apareció en ella, Laura del susto, tiró el móvil al suelo y comenzó a respirar de forma nerviosa ¿Que coño era eso? se preguntaba con temor, se agachó para recoger el móvil y la figura de una mujer apareció justo detrás de ella.

Entonces notó como una fuerza invisible le agarraba la cabeza, la levanto del suelo y se vio levitando, Laura comenzó a gritar, comenzó a pedir ayuda, extrañada y asustada, no entendía lo que estaba ocurriendo, solo quería escapar de allí, quería despertar de la pesadilla, que ella creía que estaba viviendo, pero no era así, aquello fue muy real.

Entonces Laura cayó al suelo, tenía los ojos ojos abiertos como platos, entonces comenzó a mirar a sus alrededores, pero no había nadie, no había nada, solo estaba ella y un pequeño espacio, nada mas. La joven comenzó ha levantarse y una vez lo hizo, se miró al espejo, vio su cuerpo destrozado, tal y como describí al principio, entonces justamente, después de aquella imagen, una mujer se reflejó en el espejo, una mujer que no era ella, pero tampoco podía verle la cara por que... no tenía rostro, su pelo era negro, su piel pálida, y una cara vacía, sin ojos, sin nariz, sin boca. 

La mujer alzó los brazos hacía Laura y un enorme grito pudo escucharse en el interior de aquel Ascensor.

Al día siguiente fue encontrado el cuerpo de Laura por unos vecinos de aquel edificio, nadie supo que ocurrió en realidad, no encontraron indicios de que hubiese alguien con ella, pero algo ocurrió y nadie de ese edificio jamas volvería a usar el Ascensor.



viernes, 31 de julio de 2020

ASIGNATURA MACABRA





Esta es la historia de un estudiante de Universidad, un joven que vivió la peor experiencia que jamas nadie hubiera imaginado....y mucho menos, en manos de un Profesor de Universidad.

Dilan es un joven que estudia Educación en la Universidad, es un chico que pasa fácilmente desapercibido, no se mete con nadie y nadie se mete con el.
Desde hace unos meses, se percató de algo extraño que ocurre a su alrededor, algo que esta ocurriendo en la Universidad. Varios alumnos fueron dados por desaparecidos, tanto a Dilan, como el resto de Alumnos, sentían incertidumbre de lo que ocurría.

Lo que no imaginaban es que el verdadero culpable era uno de sus profesores, un profesor muy amigable con sus alumnos, un profesor con una mentalidad bastante juvenil y eso le hacia acercarse... mucho a sus victimas.
Un día, aquel profesor organiza una fiesta, la fiesta era secreta, el preparó unas invitaciones de apoyo a la asignatura, para disfrazarlo delante de los otros docentes y así no tener problemas. Tenia totalmente prohibido cualquier tipo de relación hacia los estudiantes, por eso, disfrazó las invitaciones.
Pero su verdadera intención era otra, nada cercano a la realidad, todo alejado a lo humano.
Dilan, también recibió su invitación. Los invitados eran selectos, el profesor escogía a quien llevarse a su casa, no todos iban a ir, había escogido un pequeño grupo de jóvenes, chicos y chicas, que sus vidas acabarían unos días después.

Llegó la noche de la fiesta, en la invitación ponía que sería a las Cinco de la tarde, pero el horario era falso, en realidad empezaría a las Once de la noche.

Todos los invitados estaban en la piscina de la casa del profesor; bebiendo, fumando, haciendo locuras.
Cuando pasaron la horas todos comenzaron a sentirse mal, primero llegaron los vómitos, luego un fuerte dolor de cabeza y por ultimo...la inconsciencia, todos cayeron al suelo, inconscientes.

Pasó un buen rato desde lo ocurrido, Dilan se despertó, se encontraba atado en una silla, pero no estaba amordazado, desde su frente le caía sangre, le cubría parte de la cara, todo indicaba que, había golpeado la cabeza al caer.

Dilan comenzó a mirar a sus alrededores, se encontraba en una habitación oscura, pero por su ventana entraba un fragmento de luz de alguna farola de fuera, entonces Dilan siguió mirando hasta que agachó la mirada y en el suelo se encontró con varios cuerpos humanos, desmembrados, rodeando la zona en la que se encontraba el Joven.
aquella visión le impresionó, comenzó a sentir como el terror subía por todo su cuerpo, Dilan jamas se había imaginado vivir una situación así ¿que ha pasado? se preguntaba con preocupación y temor.
Justamente en ese momento la puerta se abrió y una figura conocida entró en la habitación, aquella persona lanzó un cuerpo, era el cuerpo de un Joven de su clase, Dilan pudo apreciar que aquel chico tenia los brazos a medio mutilar.

La extraña figura entró en la habitación, Dilan le dijo: -¿Usted? - Entonces con una voz entre cortada le dijo: - Profesor -.

El Profesor comenzó a dirigirse hacia Dila, Mostrando la hoja de un enorme cuchillo de carnicero, se postró enfrente de Dilan y comenzó acortarle las cuerdas que lo tenían atado en la silla.
En mismo instante el Joven salio huyendo atravesando la puerta de la habitación, salió al pasillo y comenzó a correr buscando una salida, llegó hasta la entrada de la Casa, pero la puerta estaba cerrada, entonces se dirigió hacia la cocina en busca de un cuchillo con el que poder defenderse.

Una vez encontrado el cuchillo, comenzó a caminar tranquilamente, muy atento a sus alrededores, el no iba a morir esta noche y menos en manos de un loco asesino, estaba decidido acabar con su vida, de ser necesario.

El Profesor apareció en ese mismo instante, entró a la cocina y otra vez se dirigió hacia Dilan, entonces el Profesor le dijo: - Me encanta la docencia, me gusta enseñar, pero mi verdadero vicio es oír los gritos de terror -.

Dilan lo miraba con na expresión de extrañeza, no podía creer esas palabras, aquel Profesor estaba verdaderamente Loco, su mente estaba podrida, un ser así no puede caminar por nuestras calles, y con ese pensamiento, cerró los ojos y cuchillo en mano se dirigió hacia el profesor, atravesando su pecho con el.

Dilan abrió los ojos y comenzó a observar el rostro del profesor, aquel hombre mostraba una sonrisa Diabólica, sombría, macabra. Entonces Dilan comenzó apuñalarlo varias veces en su pecho, hasta que el Profesor cayó al suelo, sus ultimas palabras fueron: - Seras un gran Profesor -. 

Dilan comenzó a buscar la llaves de la Casa entre su ropa una vez obtenidas, salió corriendo de aquel espantoso lugar.
Días después la Policía hizo el macabro hallazgo de los cadáveres encontrados en aquella casa, único testigo Dilan, pero su mente se encontraba perdida por lo que había vivido.



sábado, 25 de julio de 2020

Parque de Atracciones capitulo 5





Capitulo 5: Final de recorrido


Vanesa no podía borrarse de la mente aquella imagen tan atroz, estaba abrazando a su amigo, con el pecho abierto, por la hoja de aquel hacha que Christian le clavó. En ese momento se dio cuenta que la vida solo dura un instante, un minuto estas sonriendo, y un segundo después, estas muerto.
Vanesa sin darse cuenta llegó hasta una enorme Noria, se acercó a uno de los asientos de la enorme Noria, y se subió a ella. La Noria se encontraba en funcionamiento, pero tenia una buena agilidad para subirse en sus asientos.
Su idea era estar subida en ella para evitar ser atrapada mientras pensaba un plan de huida, pero la angustia de saber que sus amigos estaban muertos y que sus fantasmas andaban libremente por el parque intentando matarla, no la dejaban pensar con claridad, pero eso no era lo único preocupante, tampoco podía fiarse de los trabajadores del parque, ya habían intentado matarlos anteriormente y sabía que fueron ellos, los que acabaron con la vida de sus amigos.

    ¿como podré escapar de aquí? pensaba ella. Vanesa se repetía muchas veces: - No quiero morir, no puedo morir en un lugar así, que existe para que las personas disfrutemos, no para que nos maten -. decía ella con lamento y una enorme preocupación.

Desde lo alto de la Noria intentó vislumbrar la lejanía, para poder ubicarse y saber donde se encontraba, pero no veía nada, solo un rojizo horizonte lleno de arboles y mas allá de los arboles no había nada, un cielo rojo, pero nada mas, era un extraño lugar, ya apenas recordaba ni como había llegado ella y sus amigos a ese macabro parque de atracciones. Agachó la mirada y justo debajo de la Noria pudo ver a sus amigos, observándola con unas macabras sonrisas y rodeados de otras personas, personas que seguramente perdieron la vida allí, ya, todo era posible llegados a este momento.

No iba a bajar, aun que le gustase abrazar a sus tres amigos, pero ella sabía que ese abrazo seria un abrazo lleno de afilados cuchillos atravesándole el cuerpo, no, jamas bajaré de aquí, prefiero morir sola, de hambre o frío que ser destripada por uno de mis amigos, incluso prefiero tirarme desde lo alto de la Noria, decía con cierto lamento.

Vanesa sabía que iba a morir en ese parque, no quería hacerlo, pero de algún modo sabía que todo aquel quien entra en el parque, muere. Fue cuando dijo con decisión: - Lo haré, prefiero matarme yo, a que uno de mis amigos sean mis ejecutores -.
Entonces, en ese mismo instante, se puso de pie, abrió la puertecita del asiento de la Noria y justamente cuando había decidido tirarse para evitar morir en manos de sus amigos, una pequeña mano le agarró el brazo, cuando se giró vio al mismo niño que se había encontrado en los pasillos del Castillo, aquel mismo niño, que en extrañas circunstancias había desaparecido, el niño la miró fijamente y le dijo: - No, tu no vas a morir, no es tu hora, tu vivirás -. y con esas palabras, el niño se desvaneció, dejando un pequeño rastro de humo blanco.

Las palabras del niño aliviaron a Vanesa, no le borró el dolor que sentía al saber que sus amigos estaban muertos, no le borró la desesperación de estar atrapada en un parque de Atracciones macabro, pero si le dio fe para continuar con su vida. Volvió agachar la mirada, pero justamente abajo, ya no había nadie, tenía via libre para salir de allí, tenia una oportunidad para escapar, entonces desde lo alto de la Noria comenzó a mirar a los alrededores del parque, buscando la salida, una salida que por fin, encontró.
Se sentó en el asiento esperando a que la Noria bajara para salir de allí y dirigirse a la salida, una vez la su asiento llegó a la altura del suelo, dio un salto y escapó de allí, corriendo hacia la salida, mientras corría notaba que el camino cada vez era mas largo, se volvía inalcanzable, tan cerca, pero a la vez tan lejos, aun así tenía que seguir corriendo, tenía que llegar hasta la salida.

Pero un grupo de trabajadores del parque, incluyendo sus amigos, estaban esperándola, justamente en la salida, cuando ella llegara, no escaparía, moriría justamente en las puertas del parque, en ese momento freno su huida, preocupada, angustiosa, pero entonces dijo: - La vida es apostar, ellos estan allí, pueden atraparme, puede que no, pero si me quedo aquí, seguramente acabare muerta -. Entonces decidió seguir corriendo hasta llegar a la salida.

Su amiga Samanta la agarró desde atrás, en ese momento, Christian acercó su hacha al cuello de Vanesa, provocando le una pequeña herida, pero peor fue cuando vio a su amigo Sebastian, dirigirse directamente hacia ella, cuchillo en mano, con intención de apuñalarla hasta la muerte. El miedo no la dejó reaccionar, lo único que hizo fue cerrar los ojos y esperar que todo terminase, entonces escuchó unas voces, unas voces que no reconocía, las voces decían : - Esta reaccionando -. Cuando volvió abrir los ojos vio a dos personas justo delante de ella, diciendo: - A despertado, la chica a sobrevivido -. Vanesa extrañada de lo ocurrido, comenzó a mirar a sus alrededores, ella se encontraba estirada en una camilla, en una pequeña habitación, vio una puerta abierta que daba a la calle, se encontraba en el interior de una Ambulancia.

Escuchó a unos médicos decir: - Ambos coches colisionaron, cinco personas murieron, uno de los coches había un matrimonio con un niño, pero solo sobrevivió su pequeño hijo, en el otro coche había cuatro ocupantes, solo ha sobrevivido una joven. Entonces Vanesa comenzó a recordar lo ocurrido hasta ahora, sus dos amigos, Christian y Sebastian comenzaron a discutir sobre que música poner en la radio del coche, el conductor, en este caso Sebastian, en ese momento no prestó atención a la carretera y colisionó contra otro coche, provocando un terrible accidente que se llevó cinco vidas, todo por una absurda discusión sobre "que música es mejor". 
Vanesa comenzó ha llorar por la muerte de sus amigos, por la muerte de aquel matrimonio, sintiéndose culpable, pero también sentía alegría por aquel niño que había sobrevivido, aun que... no recordaba nada de lo que había vivido en el Parque de Atracciones.

                                                                              fin.




jueves, 16 de julio de 2020

PARQUE DE ATRACCIONES capitulo 4




Capitulo 4: En el Cementerio 

Vanesa no podía creer las palabras de su amiga, Samanta estaba justo con ella, juntas llegaron aquel cementerio ¿como podría estar muerta? Es imposible, se dijo ella misma.
Entonces, justamente en ese momento vio como samanta se desvanecía lentamente, siendo un ser transparente, incorpóreo, un simple reflejo de lo que una vez fue.
Vanesa comenzó a llorar desesperadamente, era cierto, su amiga estaba muerta, había venido ayudarla a escapar de aquel lugar, entonces recordó aquel niño que encontró tiempo antes, aquel niño ¿también estaba muerto? se preguntaba Vanesa, comenzó ha pensar en todo lo ocurrido hasta ahora entonces, llegó a la conclusión de que el parque era mas extraño de lo que parece, no solo deambulan psicóticos asesinos, también deambulan almas perdidas en el, almas atrapadas en un lugar que en el mundo real, no existe.
Vanesa creyó que ella y su amigo también estarían muertos...El Parque es una especie de Limbo, dijo Vanesa con una temblorosa voz.

- Pero ¿cuando ocurrió? ¿Como ocurrió?...no, es imposible... Yo estoy aquí y el también, los dos seguimos vivos, tengo que encontrarle y escapar juntos de aquí -. 

    Vanesa comenzó a gritar el nombre de su amigo, pero nadie respondía, ella continuaba dando vueltas por aquel cementerio situado en lo alto del Castillo del Parque de Atracciones. La joven estaba desesperada, sin saber si iba a morir en ese momento, o no. Mientras caminaba por aquel cementerio buscando a su amigo, encontró unas extrañas lapidas, serían normales si no fueran que en ella, tenían escritos sus nombres, los nombres de sus cuatro amigos, eran sus Tumbas, el lugar de reposo del pequeño grupo.
Extrañada, se acercó aquellas lapidas, aquella imagen que la joven veía no era tan tenebrosa, si no, mas bien hermosa, unos arboles con blancas hojas decoraban el lugar de dichas lapidas, samanta se acercó, de una forma muy tranquila, intentado controlar su miedo, comenzó a observarlas muy detenidamente, pero en ese mismo instante notó como algo pesado caía encima de ella, Vanesa cayó al suelo, asustada, comenzó ha observar que era lo que había caído, pero la sorpresa que se llevó fue enorme al descubrir que había caído un cuerpo humano encima de ella, el cuerpo pertenencia a un hombre que estaba colgado solo por su cuello, ahorcado.
    La joven dio un angustioso grito, pero en ese mismo momento el grito se le cortó cuando descubrió que aquel hombre la estaba mirando fijamente, el hombre colgado comenzó articular la boca, intentando decir algo, Samanta se acercó a el, puso su oído y el hombre, con apenas fuerza le susurró:
 - No saldréis de aquí con vida -.
Esas fueron las ultimas palabras del hombre antes de morir, Vanesa asustada comenzó a correr, sin mirar atrás y sin prestar atención a lo que tenia delante, solo quería salir de aquel espantoso lugar.
para su sorpresa, mientras huía chocó contra su amigo Sebastian, que justo acababa de llegar al Cementerio, Vanesa aterrada lo miró y la misma calma que sintió al ver ha su amigo vivo hizo que llorara, Sebastian la abrazó y le dijo: - No te preocupes, vamos a salir de aquí -.

    Entonces juntos dejaron aquel Cementerio, comenzaron a bajar unas escalera, cuando llegaron al final, Sebastian agarró fuerte de la mano ha Vanesa y juntos, comenzaron a correr, buscando la salida del Castillo, los dos corrían por el oscuro pasillo iluminado por antorchas, llegaron hasta el recibidor y justo allí estaba la salida del Castillo.
Ambos corrieron hasta la salida, pero de repente, justo frente a ellos, apareció Christian, su amigo, aquel que murió decapitado en la montaña Rusa, o lo que es peor, su fantasma.
Sebastian ya lo había visto antes, no le sorprendió tanto, como a Vanesa, ver a su amigo muerto, justo frente a ella, mas que felicidad, le parecía aterrador y peor aun, su cabeza estaba en su sitio, era como si nada hubiera pasado.
Christian se acercó a ellos y les dijo: - ¿Que prisa tenéis? quedaos aquí, estaremos bien, sera una fiesta todos los días -. 
Vanesa y Sebastian quedaron callados, no dijeron nada, no sabían que decirle, entonces, apareció Samanta, estaba sonriente, pero su sonrisa no era amistosa, si no mas bien perturbadora, con una sombría mirada, se acercó a sus amigos vivos y les dijo: - Primero nos traéis aquí y ahora ¿pensáis iros y dejarnos colgados? -
Vanesa miró a Sebastian y le dijo: - vayámonos de aquí, no son ellos -.
Sebastian dijo: - Tienes razón, salgamos -.
Entonces, justamente en ese momento, Christian agarró un hacha que había colgada en una de las paredes del recibidor y se la clavó ha Christian justamente en su pecho.
Vanesa comenzó a gritar de forma angustiosa, insultando a los Entes de sus amigos.
¿Por que lo hicistes? preguntó ella con una voz entre cortada, pero la única respuesta que recibía era las macabras risas de sus amigos, al ver a su amigo tirado en el suelo.
Sebastian aprovechó su ultimo suspiro para agarrar ha Vanesa de la mano y pedirle que corriera, que huyera de aquel lugar.
Vanesa le dijo: - Lo siento -. Con un cierto tono de lamento.
 Entonces comenzó ha correr saliendo de aquel Castillo, las macabras risas de sus amigos podían oírse en la lejanía, Vanesa no confiaba que fuese a salir de allí con vida.

Continuara...

La extraña mansión solitaria. Última parte

                                Emma quedó sorprendida de esa nocturna visita, pero no asustada. Se levantó de la cama y se dirigió hacia el...